Preguntas Frecuentes

Preguntas Frecuentes

PREGUNTAS FRECUENTES

¿TEJIDOS ANTIMANCHAS SIGNIFICA QUE NO SE MANCHAN?

Evidentemente NO. Los tejidos antimanchas son telas con tratamientos especiales para hacerlas impermeables a los líquidos y para facilitar su limpieza simplemente con un paño humedecido con agua pasándolo con un movimento circular

¿PUEDO LAVAR LAS FUNDAS DE MI SOFÁ EN LA LAVADORA?

En nuestra tienda te informaremos sobre los símbolos de limpieza que indican si tu tapicería se puede lavar a mano, a máquina, si necesita limpieza en seco, si se puede planchar, etc.
Por encima de las posibilidades de limpieza de cada tapicería, siempre recomendamos la limpieza en seco. Comparado con la ropa, un sofá lo debemos tratar como un traje o un abrigo, no como una camisa o unos vaqueros. 

MI SOFÁ PRESENTA UNAS LIGERAS MARCAS DONDE CAMBIA LA TONALIDAD, ¿ES NORMAL?

Una gran parte de las tapicerías están confeccionadas con Chenilla, que es una fibra larga que es la que da una apariencia y un tacto más suave. En las chenillas es normal que con el uso puedan presentar ligeras marcas con cambio de tonalidad.

¿LA PIEL NO RESULTA CALIENTE EN VERANO Y FRÍA EN INVIERNO?

La piel se adapta a su entorno, a la temperatura de la habitación o a la de su cuerpo, y mantiene una temperatura constante, que transmite una sensación agradable a su piel.

¿LA PIEL SE AGRIETA O DESPELLEJA CON EL PASO DEL TIEMPO?

No, la piel no se agrieta ni se despelleja con el paso del tiempo, si se la somete a unas condiciones de uso normales. Lo que puede suceder es que el acabado de color que incorpora se agriete o se pele. Eso suele tener arreglo: ocurre lo mismo que con la pintura de la pared. Eso sí, tenga presente que el acabado no puede repararse en todos los casos y que el proceso de acabado puede dejar señales.

QUIERO TENER MI SOFÁ SIEMPRE COMO NUEVO. ¿QUE TENGO QUE HACER?

Los sofás son muebles que se utilizan a diario, y al igual que la ropa, con el uso, se van desgastando. Nos gusta utilizar el termino “envejecimiento digno”. Todos nuestros sofás se diseñan pensando para que con el uso vaya cambiando de una forma que no sea desagradable. 
Para que esto sea así, además de cómo se ha diseñado la construcción del sofá (para que no se deforme con el uso) es importante tratar el nuevo sofá con “cariño”.

-Remover regularmente los rellenos de los respaldos y cojines de brazo, si las almohadas de respaldo van unidas al sofá con cremallera, es aconsejable separar la almohada del sofá, para remover o palmear la almohada. 

-Si se aprecia que las almohadas de asiento se van saliendo hacia fuera, es conveniente, volver a colocarlos hasta el fondo, esto evitará posibles deformaciones en la parte delantera de la almohada de asiento.